
Odei González se estrena este año como nuevo cornetín de órdenes del Alarde de Hondarribia. Días antes de la llegada de fiestas charlamos con él para descubrir cómo afronta ese momento.
¿Cuándo te comunicaron que ibas a ser el nuevo Cornetín de Órdenes del Alarde de Hondarribia?
Me lo comunicó el Burgomaestre el mismo día que hicimos el examen, allá por febrero.
¿Cómo recuerdas ese momento?
Con mucha ilusión, aunque me pilló de sor-presa porque en el examen la cosa estaba muy igualada y por edad pensé que iba a tener menos posibilidades de ser elegido.
¿Qué es lo primero que pensaste al recibir la noticia?
En todos los que me habían animado y apoyado para presentarme al examen, también se me pasó por la cabeza la responsabilidad que iba a tener durante el próximo 8 de septiembre.
Creo que tuviste que pasar por un tribunal examinador, así que llegar hasta aquí no debe haber sido fácil.
Lo más difícil de todo fue tomar la decisión de presentarme o no al examen, por el tema de la responsabilidad y eso. Pero en cuanto lo decidí, me puse manos a la obra hasta el día que llegó el examen.
¿Cuál es exactamente la función del Cornetín de órdenes en el Alarde?
El cornetín tiene la función de "avisar". Cada toque tiene su significado y según el tipo de toque se hace una cosa u otra.
¿En qué momentos el Cornetín se hace protagonista en la fiesta?
El cornetín es protagonista en todos y cada uno de los toques que realiza, aunque hay unos que son más importantes que otros.
El momento que esperas con más ganas de todos es...
Cuando la compañía Arkoll recoja la bandera del pueblo. Después de esto tengo que dar comienzo a la tamborrada que está esperando en los arcos del Ayuntamiento... Es el toque más importante para mí, ya que toda la calle mayor está expectante.
Supongo que los días previos a fiestas estarás ensayando a tope.
¡Si sólo fueran los días previos a fiestas! (risas). Empecé a ensayar a tope el uno de Julio, aunque lo toco todo el año. Es necesario empezar pronto para la resistencia del labio.
Pero, ¿dónde ensayas? Imagino que al aire libre, por aquello de no molestar a los vecinos.
La mayoría de los ensayos los hago en casa, aunque a veces voy al campo de tiro y al faro, aunque este último mes he ensayado más en la calle, para acostumbrarme para el día 8 de septiembre.
Me han dicho que no es nada fácil tocar el cornetín, que hay que tener una gran capacidad pulmonar.
Fácil la verdad que no es, pero más que capacidad pulmonar es importante la resistencia del labio y como ponerlo para no dañar el sonido.
Por cierto, con 18 años recién cumplidos, eres uno de los miembros más jó-venes de la Junta de Mandos del Alarde de Hondarribia. ¿Cómo lo llevas?
Pues con mucho orgullo. Ser uno de los más jóvenes de la Junta de Mandos es muy gratificante, pero a la vez esto conlleva una gran responsabilidad.
Eneko Navarro se ha estrenado también éste año en Irun como nuevo Cornetín. ¿Os conocéis?
Sí. Nos hemos conocido a raíz de ser nombrados nuevos Cornetines de Órdenes en nuestros respectivos Alardes, y por haber coincidido con Aitor Arocena en distintas
ocasiones para ensayar y corregir fallos.
¿Te ha dado algún consejo?
Después del Alarde de Irun me aconsejó que me lo tomara con tranquilidad, que la cosa saldría sola.
Y el anterior Cornetín de Hondarribia, ¿alguna recomendación por su parte?
A Aitor le conozco porque tocamos juntos en la banda de Hondarribia y fue él el que me comentó para salir de cornetín. Desde entonces ha sido un apoyo constante e importantísimo, tanto para ensayar como para ponerme al día de cada momento que se vive el día 8 de septiembre, por lo que le estoy muy agradecido. También le debo mucho a Oscar Txabarri, mi profesor de trompeta, que también me ha ayudado mucho en todo esto.
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